Xavier Tort

NONO

 

«Hombre de compañía», mascota doméstica sin voz ni voto. Discreto, silencioso y mentalmente ausente, vive en casa de Angeline y no representa ningún problema para su «tutora», hasta que comienza a tomar conciencia de la atracción que siente hacia ella, desencadenada por la erotización persistente y subversiva a la que se ve sometido por culpa de su inmersión demasiado habitual en los canales prohibidos de la Red Celeste.

A Nono lo que le gusta es escuchar. Escucharlo todo: las patas de los insectos, las hojas de los árboles, la piel y el cabello de Angeline. Armado con su micrófono y sus auriculares, y escuchando, Nono ha llegado a un nivel de percepción privilegiado, situándose en un nivel de realidad por encima del resto de los mortales. Sólo de esta manera puede burlar el cerco perfecto del control de Notre Dame. Y sólo así conseguirá comunicarse con el alma de Angeline.

Anne-Celine Auché

ANGELINE W. R. S.

 

Bióloga marina destacada y ciudadana intachable, que sin embargo vive en sus carnes un conflicto aparentemente irresoluble: su encaje perfecto en la sociedad totalitaria no se ve respaldado por un pensamiento cada vez más rebelde. Angeline tiene la boca sellada, y jamás cometería una imprudencia que la delatase, pero cada vez se ve más acosada por su propia mente, que ha emprendido un camino en solitario, e inexorable, hacia la libertad.

El ingreso a contrapelo en la Fraternidad de Metacontrol y el acercamiento de Nono harán tambalear sus principios nunca —o casi nunca— cuestionados. Pero será su caída en desgracia, tanto física como social —que la situará en el borde estrechísimo que separa la vida de la muerte— la que la impulsará a tomar, definitivamente, las riendas de su propia vida y, en un giro inesperado, dar un salto en el vacío.

Manuel Solàs y Raúl Mena

INSURGENTE JEFE

y APRENDIZ DE INSURGENTE

 

Ejercen su actividad rodando y emitiendo  vídeos subversivos a través de los canales prohibidos de la Red Celeste. De esta forma encubierta aspiran a la captación de mentes afines.

El insurgente jefe, «clown» de profesión, es un curtido veterano español forjado en la lucha anti-globalización de principios de siglo (Seattle, Niza, Génova...). Ha perdido por completo la fe en la revolución, pero no se rinde, y su objetivo primordial es preservar, en la medida de lo posible —aunque sea tan sólo en forma de archivo sonoro, por eso contacta con Nono—, los últimos rastros de la cultura y de la naturaleza anterior a la llegada al poder de la Fraternidad de Metacontrol.

El aprendiz es su joven discípulo. Renegará de su maestro —como Pedro de Jesucristo— cuando compruebe el terrible final que el sistema tiene dispuesto para los temerarios que, como ellos, se embarcan en algún tipo de militancia romántica. Y es que, como siempre ha venido sentenciando el veterano, «el fracaso es inevitable»...

Marta Timón

INSPECTORA DE METACONTROL

 

Mujer resuelta e inflexible que representa de la facción más dogmática y extremista de la dogmática y extremista Fraternidad de Metacontrol. Ha viajado a París con el objeto de tomar parte en un congreso extraordinario, y conseguir apoyos para sus propuestas. La mueve una obsesión: acelerar el proceso político. Nada puede oponerse a su determinación implacable y, finalmente, consigue lo que tanto ansía. Convoca un acto solemne en Les Champs de Mart, y tras un discurso vehemente —una inversión diabólica del famoso discurso de Martin Luther King: «I had a dream»—, abre las puertas a una Nueva Era.

Anna Diogène

LA «NÚMERO 3»

 

Esta misteriosa dirigente representa el cargo visible más alto de la jerarquía matriarcal. Nadie sabe quién hay por encima de ella. Quizás ni siquiera exista una persona de carne y hueso más arriba, tan sólo la maquinaria tenebrosa e impenetrable de Notre Dame. Seguramente ni siquiera la propia «Número 3» lo sepa.

 

Vive en una mansión parisina celosamente vigilada por sicarios. Como ha ocurrido siempre en los regímes dictatoriales, la altura jerárquica que ostenta la «Número 3» la sitúa por encima de la Ley. Sólo en su casa puede oírse música, por ejemplo. Pero la heterodoxia de la «Número 3» permanece oculta dentro de los muros de su residencia, innaccesible al resto de los ciudadanos. Sin embargo, esta aparente laxitud de pensamiento no socava en lo más mínimo su condición de dirigente cruel, calculadora y despiadada. Cuando concluye que Nono no es de utilidad, ordena su muerte sin pestañear.

Neus Bernaus

CONSEJERA DE

LA «NÚMERO 3»

 

La joven consejera arribista ha llegado tan alto por méritos propios, pero no despierta las simpatías de su superiora directa, que ve en ella a una peligrosa competidora y a una futura sustituta potencial. Es un claro exponente de la primera generación de jóvenes surgidas de la matriz biónica de Notre Dame, fabricadas en serie para servir ciegamente al poder establecido. Astuta, seductora y retorcida, usará sus mejores armas para inspeccionar la mente de Nono.

Antonio Vladimir

«ACTOR DEL MÉTODO»

 

Es el traidor infiltrado que no puede faltar en toda organización subversiva. Protagoniza todos los vídeos interactivos que la Resistencia produce para los canales prohibidos, y que Metacontrol califica de pornografía sediciosa y persigue duramente. Pero es también el canal de comunicación directo con la «Número 3». Su relación con ella es ambigua, extraña y misteriosa. Seguramente la delación que «el actor» hace de todos sus compañeros no se fundamenta únicamente en su lealtad al gobierno. La desfachatez con la que acude a la residencia de la «Número 3», y el cinismo del que hace gala en presencia de ella, son más que sospechosos. Tras la puerta cerrada de la gran mandataria acaso se entrevea o intuya un inenarrable affaire carnal o sentimental, mas nunca lo sabremos.