El cine fantástico español ha resucitado tras un largo y penoso destierro, especialmente el género de terror, de glorioso pasado (aquellos años setenta de Jorge Grau, Claudio Guerín, Paul Naschy, Iván Zulueta, Jess Franco, Narciso Ibáñez Serrador, León Klimovsky, Amando de Ossorio, Carlos Aured y tantos otros).
Pero ha resucitado sin
scream queen. Y
toda cinematografía terrorífica que se precie necesita una scream queen. Por eso en la primavera de 2008
Carlos Atanes se reunió con Víctor Conde, Albert Pons y El Chico Morera y los cuatro decidieron darle al cine español la
scream queen que tanto necesitaban. Lo tuvieron fácil, porque sólo había que aupar a una actriz que ya había demostrado sobradamente reunir todas las condiciones físicas, de aptitud y de trayectoria necesarias: Arantxa Peña. De ese concilio surgió el proyecto
Pulque 51, integrado por cuatro cortometrajes escritos y dirigidos por los cuatro realizadores. Producidos de forma independiente e inter-independiente, sólo se decretaron dos consignas: una protagonista común (Arantxa Peña) y una categoría común (el
cine bizarro, de
exploitation...) establecida sin unos límites demasiado explícitos.
Aquí presentamos
Scream Queen, la pieza rodada por Carlos Atanes en el Teatro Amaya de Madrid, con su habitual estilo inclasificable, rabiosamente
atánico (deleitará a sus seguidores, hastiará más que nunca a sus detractores), con un argumento más extraño de lo habitual si cabe, rebosante de autoreferencias y concebido, tanto en lo visual como en lo sonoro, como un homenaje a ese antiguo cine de terror rico en imaginación y erotismo citado al comienzo.
Entre las muchas peculiaridades de
Scream Queen cabe destacar al co-protagonista: el escritor y periodista cinematográfico José Manuel Serrano Cueto, autor de la enciclopedia
Horrormanía, que aparece interpretándose a sí mismo (o más bien a un
alter ego, o puede que a más de un
alter ego) acarreando con su propio libro en esa expedición que le va a conducir hasta las mismísimas fauces de la reina del terror.