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Primer cartel de la película.

("A veces la realidad supera a la ciencia-ficción")

¡"Próxima" está ahí!

 

Un equipo de astrónomos descubre que el planeta de la película "Próxima" existe realmente. 

En su delirante intervención en un congreso de ciencia-ficción, el novelista Felix Cadecq (un trasunto de Philip K. Dick y de su también delirante conferencia de Metz en 1977) anuncia a los presentes que ha descubierto un "portal", una forma de viajar hasta un planeta en la órbita de Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro sol. Nadie le cree excepto el protagonista de la película, que iniciará a partir de ese momento un tortuoso viaje hasta el exoplaneta.

 

La película de la que hablo es "Próxima". Escrita y dirigida en 2006, vio la luz pública por primera vez en 2007, cuando el género de ciencia-ficción era todavía una cosa más bien insólita en España. El último tercio del largometraje transcurre en un planeta rocoso, similar a la tierra, aunque aparentemente desértico, dotado de atmósfera respirable y bañado por la radiación proveniente de la estrella fulgurante que orbita, Próxima Centauri, lo que obliga a los humanos que llegan hasta allí a cubrir sus ojos y parte del rostro con rudimentarias protecciones.

 

Realizamos el rodaje de estas secuencias en la Corta Atalaya, espectacular mina abierta (en su día la más grande de Europa) ubicada en las minas de Riotinto (Huelva), un paisaje de apariencia verdaderamente extraterrestre que recibe con frecuencia la visita de científicos que investigan la posibilidad de vida en ambientes hostiles. Nos aventuramos hasta las profundidades del inmenso crater excavado durante siglos. Nadie ha rodado una película, ni antes ni después de nosotros, en la mismísima orilla del lago ácido que cubre el fondo.

Pues bien, diez años después del rodaje y nueve después del estreno, en agosto de 2016, la revista Nature anuncia el descubrimiento, por parte de un equipo de astrónomos, liderado por Guillem Anglada-Escudé, de la Universidad de Queen Mary en Londres, y en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de un planeta muy similar (el tiempo dirá si idénticas) al mostrado en la película. O, mejor dicho, han descubierto el planeta de la película. Lo han bautizado como "Próxima b" (en la película nos referíamos a él tan solo como "planeta Próxima"), es rocoso, tiene un tamaño parecido a la Tierra, orbita en la zona habitable de Próxima Centauri (una distancia que permite la existencia de atmósfera y agua líquida), su superficie recibe generosis dosis de rayos X y de radiación ultravioleta procedentes de la estrella y hasta las recreaciones artísticas que acompañan en diferentes artículos la difusión de la noticia coinciden sorprendentemente con el aspecto que el planeta muestra en su versión cinematográfica.

Si a eso sumamos el proyecto de Stephen Hawking para explorar nuestro sistema vecino mediante el envío de nano-sondas (de alguna forma una abertura de "portal", como el proclamado por Felix Cadecq), lo que en su día fue una producción de ciencia-ficción acabará, a este paso, pareciéndose más a un documental.

FIRMA LA PETICIÓN: UN CRATER EN PRÓXIMA B PARA CARLOS ATANES.

Link al artículo en la revista Nature

Link a la película "Próxima"

© Carlos Atanes

Madrid, 25 de agosto de 2016
 

P.D.: Muchas gracias a los investigadores Guillem Anglada-Escudé, Pedro J. Amado, John Barnes, Zaira M. Berdiñas, R. Paul Butler, Gavin A. L. Coleman, Ignacio de la Cueva, Stefan Dreizler, Michael Endl, Benjamin Giesers, Sandra V. Jeffers, James S. Jenkins, Hugh R. A. Jones, Marcin Kiraga, Martin Kürster, Marίa J. López-González, Christopher J. Marvin, Nicolás Morales, Julien Morin, Richard P. Nelson, José L. Ortiz, Aviv Ofir, Sijme-Jan Paardekooper, Ansgar Reiners, Eloy Rodríguez, Cristina Rodrίguez-López, Luis F. Sarmiento, John P. Strachan, Yiannis Tsapras, Mikko Tuomi y Mathias Zechmeister por encontrar mi planeta.

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